5 nov. 2008

Emilie Autumn - What if...



Te sientas en tu silla de alto respaldo,
me pregunto qué vista tienes desde ahí.
Yo no lo sé porque me gusta sentarme
en el suelo, sí, en el suelo.
Si quieres, podemos jugar a algo:
finjamos que somos iguales,
pero tienes que estar más cerca
de lo que estás, más cerca de lo que estás.

Y estoy demasiado cansada como para quedarme más tiempo,
y tampoco me importa lo que pienses,
porque creo que te equivocabas conmigo.
Sí, ¿y si fueras tú, y si fueras tú?

¿Y qué si soy una tormenta ardiendo,
y qué si soy un mundo que no gira,
y qué si soy un océano, demasiado profundo,
demasiado poco profundo,
y qué si soy el demonio más bueno,
algo en lo que puede que no creas,
y qué si soy la sirena que les canta a los hombres
para que se duerman?

Sé que te lo has imaginado,
dime quién soy
y sólo podré aprender una cosa o dos,
cien sobre ti, tal vez sobre ti.
Soy el final de tu telescopio,
no cambio sólo para adaptarme a tu enfoque
porque estoy atada con una cuerda que se deshace
alrededor de mis manos, tengo las manos atadas.

Y cierras los ojos cuando digo que me estoy liberando
y te tapas los oídos con las manos
porque no puedes soportar creer
que no soy la chica perfecta que creías.
Bueno, qué voy a perder yo.

¿Y qué si soy un sauce que solloza,
riendo lágrimas sobre mi almohada?
¿Y qué si soy un personaje público que quiere estar solo,
y qué si soy un leopardo sin dientes,
y qué si soy un pastor sin rebaño,
y qué si soy un ángel sin alas que me lleven a casa?

Tú no me conoces,
nunca lo harás, nunca lo harás.
Estoy fuera de tu campo de enfoque
y el cristal se está rompiendo.
No puedes verme,
nunca podrás, nunca podrás.
Si nunca me vas a ver...

¿Y qué si soy un desierto atestado de gente,
demasiado dolor y poco placer?
¿Y qué si soy el más maravilloso lugar
al que no quieres ir jamás,
y qué si no sé quién soy,
hará eso que dejemos de intentar descubrirlo?
Cuando lo tengas,
asegúrate de hacérmelo saber.

¿Y qué si soy una tormenta ardiendo,
y qué si soy un mundo que no gira,
y qué si soy un océano, demasiado profundo,
demasiado poco profundo,
y qué si soy el demonio más bueno,
algo en lo que puede que no creas,
y qué si soy la sirena que les canta a los hombres
para que se duerman?
Para que se duerman...
Para que se duerman...

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