Si pudiera
entrar dentro de ti
y verme a través de tus ojos,
quizá comprendería algunas cosas.
Cuanto más te amo, más me pierdo en la niebla.
Cogidos de la mano,
vayamos a una colina
donde la luna brille como si ardiera.
Volveré a buscarte, espérame.
Esta noche no dormiré
hasta que comprenda lo que sientes,
aunque sólo sea una parte.
Lo que duele, lo que hace feliz,
es algo que cambia de persona a persona.
Una pequeña diferencia
me hace tropezar
y vuelvo a sufrir otra gran caída.
Al herirte lo comprendo por fin,
pero no pasa nada, no es demasiado tarde.
Cogidos de la mano,
vayamos a una colina
donde descansen las estrellas extrañas.
Atravesemos los matorrales,
no importa si nos hacemos daño:
quiero ver el otro lado
de esa sonrisa abierta.
Cogidos de la mano,
vayamos a una colina
donde brille la luna llena
que nos ilumina a todos
y refleja en el cielo
los diseños de nuestros corazones.
No te rías como siempre,
quiero quedarme contigo esta noche
hasta que comprenda lo que sientes,
aunque sólo sea una parte.
